Luz Casal tiene un público fiel, que llenó el Auditorio Alfredo Kraus y que cantó sus canciones desde el primer momento. Ella llegó al escenario vestida como una gran dama, con su falda negra larga y con su blusa blanca, pero con sus guantes de cuero sin dedos, a modo de recuerdo de su época rockera. El concierto estuvo dividido en dos partes, una intimista, con la banda sentada y canciones tranquilonas, y otra más cañera, con la banda de pie y con sus canciones de siempre. No faltaron las de siempre, que todo el mundo coreaba a pleno pulmón, pero cantó mucho de su último disco "Vida tóxica". Tremendo el momento en el que salió al escenario con una larga peluca negra, imitando el pelo que llevaba antes y con la que dió tremendas sacudidas como el heavy más poseso. Luego, con toda la elegancia del mundo, se la quitó y la tiró al escenario. Inolvidable noche en la que canciones como "Piensa en mí", "Besaré el suelo" y "Espérame", fueron el preludio de "Plantado en mi cabez", "Loca" y la que no podía faltar, "Rufino".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario