Como vivo en el sur no he querido complicarme mucho la vida y he ido directamente a Desnudos. Faldas y camisas de todas las tallas, colores, estampadas, etc. Una gran oferta para todos los gustos. Mi faldita tradicional, negra, con el bordado blanco en la parte inferior. La camisa, más de lo mismo, no me gusta mucho, pero es la que se tiene que llevar ejeje... pañuelo negro y delantal blanco. Cuando llegue ya me estaban esperando mi amiga y mi madre con todas las prendas en la mano listas para entrar en el probador. Me pongo la falda, con un sólo boton a la izquierda y una abertura. -¿Y la cremallera?-, -Eso se tapa después cuando te pongas el delantal-, me dijo mi amiga. Pues vale. Continúo con la camisa, esas mangas abultadas. ¡Ay mi madre!, esto no favorece nada de nada, pensé. A continuación el delantar, eso sin problemas. Y por último el pañuelo negro. Cuando me vi vestida en aquel probador no pude evitar reirme un poco de mí misma y de las pintas que llevaba. Pero peor sería después cuando asomo la cabecita y veo a mi madre igual que yo, jajaja... ¡Pa' vernos! Lo mejor de todo es que no tengo que subirle el vuelto a la falda, algo que por mi estatura suele ser común cada vez que me compro una falda larga o un pantalón jeje. Comienza la cuenta atrás...
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