17 de abril de 2009
De blog en blog y tiro porque me toca
Existen películas en las que, cuando terminan, se te queda un regustillo de "¿qué mal no?, me esperaba otro final". Y otras en las que, en la última escena, ya estás con la sonrisilla en la boca porque sabes que todo ha acabado bien, e incluso te permites el lujo de imaginar lo que pasará más allá de lo que la película te muestra. Pues yo me quedo con el segundo final. Un final en el que la protagonista, después de subidas y bajadas, idas y venidas, cambios en general, afronta nuevos retos, proyectos, nuevos impulsos y, a pesar de que acaba una etapa, se siente la mujer más feliz del mundo porque está rodeada de gente que le quiere. Este final quizás no sea con una escena en la que la protagonista encuentra al hombre de sus sueños y son felices y comen perdices (o sí). En la escena final, la protagonista se lleva en el corazón a mucha gente que durante sus últimos años la han acompañado en el camino. Y si se permiten el lujo de imaginar lo que continúa después de la película, verán a la protagonista, que deja Enralad@s con toda la pena del mundo, apostando por un nuevo proyecto bloguero: Zonámbulos, además de que nunca se olvidará de los compañeros y lo aprendido en este medio. Un beso enorme a todos y hasta pronto. Desi...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)