21 de julio de 2008
Kun fu Panda y... ¡lo que cuesta ir al cine!
El pasado miércoles llevé a mi primo de 4 años al cine. Confieso, y me declaro culpable, que es un delito que ésta haya sido la primera vez que lleve a mi primo al cine. Me lo pasé como una niña chica. La verdad que hacía tiempo que no iba al cine, ni siquiera recuerdo la última película que fui a ver antes de esta. Ya se me había olvidado incluso el precio de las entradas. La velocidad con la que sube es igual que con la que construyen hoteles en Meloneras: "¿6,50 euros una entrada al cine? si aún recuerdo cuando íbamos con una peseta y nos sobraba para golosinas". Esta es la frase de mi padre siempre que sale el tema de conversación. Pero es que no sólo es la entrada, sino que ahora compra las roscas (cotufas para los de Tenerife), el refresco o la botella de agua, y las irresistibles golosinas varias... Total, que ir al cine te cuesta más de 10 euros. Pero... ¿y si luego cenas algo cuando sales? Súmale 10 euros más. Kun fu Panda es una película bien hecha, desde mi punto de vista. Creada para satisfacer tanto a adultos como a los más pequeños de la casa, con una mezcla de humor que tiene como resultado una sala de cine repleta de carcajadas proveniente de bocas de todas las edades. Tampoco quiero decir mucho sobre la película, más bien prefiero que vayan a verla porque no tiene desperdicio. Y si tienen a un peque en casa no duden en llevarlo y percibirán la diferencia de momentos en los que se ríe él/ella y ustedes. (Foto: www.allmoviephoto.com)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario